Siamo fori de los blogui
Indicio: sería tano, no san clementino.
Me lo había anticipado my new friend, el Capi.
Ya llegó a camarines, lo están maquillando…
El ombudsman bloguero que viene a liberarnos de todos los males.
Octubre 29, 2007 at 4:49 pm (Si Evita viviera sería bloguera) (Blogs)
Indicio: sería tano, no san clementino.
Me lo había anticipado my new friend, el Capi.
Ya llegó a camarines, lo están maquillando…
El ombudsman bloguero que viene a liberarnos de todos los males.
XHTML · CSS · Theme: Dusk by Beccary. Blog de WordPress.com.

comentaristanonimo dijo:
Octubre 30, 2007 a 3:21 am
Dada la cantidad de comentarios entrantes, esto es un quilombo, y a los fines de empezar nosotros mismos una especie de auto-regulación y antes que el estado intervenga este blog, se ha dispuesto que sólo se ingresen hasta un máximo de cuarenta(40) comentarios por post. Como diría “el mono” Navarro Montoya, tomate la cerveza, no dejés que la cerveza te tome a vos.
Lastima, bandoneón,
mi corazón…
tu ronca maldición maleva.
Tu lágrima de ron me lleva
hasta el hondo, bajo fondo,
donde el barro se subleva…
Ya sé… no me digas… Tenés razón!…
la vida es una herida absurda,
y es todo, todo, tan fugaz,
que es una curda
- nada más!-
mi confesión!…
Contame tu condena,
decime tu fracaso,
¿no ves la pena
que me ha herido?…
Y hablame simplemente
de aquel amor ausente
tras un retazo
del olvido…
Ya sé que me haces daño!…
Yo sé que te lastimo
llorando mi sermón de vino!…
Pero es el viejo amor
que tiembla, bandoneón,
y busca en un licor que aturda
la curda que al final
termine la función
corriéndole un telón
al corazón!…
Un poco de recuerdo
y sinsabor
gotea tu rezongo lerdo.
Marea tu licor y arrea
la tropilla de la zurda
al volcar la ultima curda…
Cerrame el ventanal,
que arrastra el sol
su lento caracol de sueño…
¿no ves que vengo de un país
que está de olvido, siempre gris, tras el alcohol?
Free blogger « Comentarist@nonimo dijo:
Marzo 12, 2009 a 12:17 am
[...] me acordé de este, uno de mis primeros post, allá por el 2007, ay, qué chiquito que era Sr. [...]